MICROBIOTA Y PIEL

Primer artículo de Marta Marcè nuestra nueva colaboradora.

Marta Marcè, naturópata y kinesiologa holística certificada por IGEM (Institut d'Estudis Guxens) y entusiasta de la salud natural y la vida healthy. Se dedica a acompañar personas en consulta y también a la difusión de la salud natural a través de charlas, talleres y de su blog.

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Mucho se habla del papel indispensable de la microbiota intestinal (antes llamada flora intestinal) y su papel en nuestra salud digestiva. Su importancia es tal que va de camino a ser denominado un órgano propio, por todas sus funciones a nivel inmunitario, regulador del sistema nervioso, formación de neurotransmisores como la serotonina y modulación hormonal entre otros.

Lo que quizá es más desconocido es que este ecosistema de bacterias, hongos y levaduras que habita nuestro intestino, no se limita a vivir en él sino que se encuentran por todo nuestro cuerpo y una de las zonas con más concentración de microbiota es la piel.

Los científicos han descubierto que estos microorganismos no simplemente la habitan, sino que la protegen. Las bacterias de los géneros Lactococcus, Streptococcus, Streptomyces y Staphylococcus epidermidis estimulan la acción de los linfocitos de la piel, los encargados de protegerla y repararla. Otras bacterias, como las del género Propionibacterium, están relacionadas con la producción de sebo, que regula la hidratación y resguarda la integridad de la piel.

Y el conjunto en general de la microbiota cútanea ejerce una función barrera ante las diversas agresiones del medio.

También sabemos que en algunas patologías cútaneas como la rosácea, la piel atópica o el acné, hay poblaciones de bacterias en sobrecrecimiento y otras se encuentran disminuidas.

Cuidar de la microbiota de la piel pasa por cuidar nuestra microbiota intestinal. La bacterias del intestino, la piel y el resto del organismo están en constante intercambio y comunicación, por lo que una buena salud intestinal es la mejor garantía para una buena salud de la piel. ¿Cómo lo podemos hacerlo?

 

¿Cómo lo podemos hacerlo? 

• Alimentar nuestras bacterias “buenas” con abundantes prébioticos o fibra (frutas, verduras frescas, semillas, cereales integrales y frutos secos). 

• Tomar nuevos microorganismos beneficiosos (kombucha, kéfir de agua, yogur de coco, pickles, probióticos en suplemento). 

• Evitar los alimentos que alimentan los microorganismos patógenos (azúcares simples, refinados, lácteos sin fermentar). 

• Tomar antibióticos naturales como el ajo, el extracto de semillas de pomelo o los arándanos. Cuidándonos por dentro hacemos “cosmética interna” que es la mejor manera de complementar con la cosmética externa y tener una piel sana y radiante. 

 

Bibliografía ⁃ Angélica Patiño L, Andrés Morales C. Microbiota de la piel: el ecosistema cutáneo. (Spanish). Revista de la Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica [Internet]. 2013 Mar [cited 2020 Jan 27];21(2):147 ⁃ Rodrigues Hoffmann A. The cutaneous ecosystem: the roles of the skin microbiome in health and its association with inflammatory skin conditions in humans and animals. Veterinary Dermatology [Internet]. 2017

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